Si en la vida real pudiéramos hacer CTRL+Z, ¿seríamos más creativos?

General, Management y Liderazgo

Disponer de un botón “Deshacer” antes de afrontar un problema, nos evitaría la tragedia de tener que reconocer que nos hemos equivocado. Ante un error, bastaría con pulsar esta mágica combinación e intentarlo de nuevo. Sería magnífico, ¿no creéis?.

Si en la vida real pudiéramos hacer CTRL+Z, ¿seríamos más creativos?

Un agente de bolsa conseguiría la mejor oportunidad de inversión posible, los consultores ensayaríamos todas las metodologías disponibles hasta dar con la “Herramienta” e incluso podríamos desmitificar leyendas urbanas como la de mezclar coca-cola con peta-zetas y poder contarlo…

No tendríamos ese pánico al fracaso que todos sufrimos ante un nuevo reto y probaríamos, desde cero, opciones mucho más creativas e innovadoras. Si algo falla, tiramos de comodín sin preocuparnos de los efectos nocivos en nuestra autoestima.

Pero, ¿por qué tenemos tanto miedo al error? El problema puede venir de nuestra infancia. Nos han enseñado desde pequeños a castigarnos por habernos equivocado, en lugar de asumirlo de un modo abierto como parte del proceso de aprendizaje. No nos educan a enfrentarnos ante el error, como relata Sir Ken Robinson en su popular conferencia “las escuelas matan la creatividad”. Si aún no la has visto, te invito a disfrutar de ella en este enlace (subtitulada al español).

Por suerte, esto no ocurre en todos los países. Hace un año tuve la suerte de asistir a una charla de Xavier Verdaguer, una más de las muchas joyas que cada primer martes de mes nos regalan los chicos de Iniciador Valladolid (podéis encontrarles en twitter como @jezis, @manuelvl y @emiliodelprado). Xavier nos contaba cómo en Estados Unidos existe un tipo de inversión que cree en el riesgo y ofrece grandes rondas de inversión a emprendedores que hayan fracasado al menos una vez en el lanzamiento de un negocio. ¿Para cuándo en España?. ¡Los emprendedores son la clave!

"No he fracasado. Simplemente he descubierto diez mil alternativas que no funcionan" – Thomas Edison.

La buena noticia es que no necesitamos este artilugio fantástico para deshacer nuestros intentos fallidos. La clave está en reconocer nuestras equivocaciones y reponernos lo antes posible, porque si no fallas, no aprendes. Y como es importante intentarlo, me he decidido a escribir este post sin ser un erudito de la creatividad. Seguramente no obtenga ni un sólo comentario, pero el error sería medir mi fracaso utilizando este indicador.

Video cortesía de @irradia_crea (podéis ver todas las ponencias en su canal Vimeo). Gracias Jesús.

Pablo Oliveras

Administrador y autor

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