el que mucho abarca

Siempre representa un desafío la incorporación de la responsabilidad social en una organización. Independientemente del caso particular en el que nos encontremos, las dudas y temores que surgen en las personas responsables de poner en marcha la maquinaría RSE son bastantes similares.

Las respuestas a estas inquietudes muchas veces se buscan revisando información sobre buenas prácticas y casos de éxito, mientras que es mucho más difícil dar con testimonios que hablen sobre malas decisiones o frenos encontrados en su implementación.

Inspirado en la lectura de varios post de emprendedores que compartían los errores que cometieron al comienzo de su aventura empresarial, me he lanzado a escribir sobre aquellas prácticas que aconsejaría evitar si se quiere materializar una estrategia de responsabilidad social (hoy empiezo con la primera de ellas).

El que mucho abarca, poco aprieta

He querido, como castellano, utilizar por título el refrán “El que mucho abarca poco aprieta” para sintetizar una situación bastante común cuando nos sentamos a diseñar la estrategia para nuestra organización en RSE.

Nos encontramos que dentro del ámbito de la responsabilidad social se encuentran un conjunto elevado, diverso y heterogéneo de dominios de actuación, desde ser respetuosos con el medio ambiente a la conciliación de la vida laboral y personal.

De manera complementaria, en nuestro proceso de acercamiento a todo esto de la RSE, nos hemos empapado de documentación de buenas prácticas y de memorias de sostenibilidad realizadas bajo una perspectiva de la triple cuenta de resultados.

En este contexto, cuando nos detenemos a definir el programa de acciones de RSE puede que seamos demasiado ambiciosos, incluso sin ser muy conscientes de ello.

Un riesgo que podemos correr es pretender que el primer plan de responsabilidad social desarrolle acciones en demasiados ámbitos.

Al principio es mejor focalizar

Por lo tanto, en un primer momento, se debe realizar un esfuerzo en seleccionar y focalizar sobre qué aspectos de responsabilidad social se quiere comenzar a trabajar. Reflexionemos y evaluemos los recursos y las ventajas competitivas que supone cada una de las acciones que queremos poner en marcha.

Comenzar por potenciar, estructurar, poner en valor y dar coherencia a aspectos de RSE que ya viene desarrollando de manera aislada la organización suele ser una buena base de partida para no pecar de exceso.

Me gustaría que me acompañases y contar con tus aportaciones en el blog, especialmente si a la vez estas interesado en la responsabilidad social y crees en la vigencia actual del refranero popular.

Este es uno de los muchos posts que hemos escrito sobre Responsabilidad Social en la empresa.