Pianos para zurdos

Lean

El debate sobre la estandarización es frecuente: aceptamos la teoría de que hay un método, una forma de hacer que es LA MEJOR o nos quedamos con el dicho de que “cada maestrillo tiene su librillo”.

Pianos para zurdos

Se han hecho multitud de ensayos de operaciones manuales diversas y los resultados son similares: a corto plazo la habilidad tiene una gran influencia en el resultado, tanto de calidad como de tiempo empleado, pero, a medida que practicamos, la incidencia de la habilidad disminuye hasta diluirse como un azucarillo en una taza de café. Esto nos dice la experiencia.

A veces me he encontrado con operarios (y encargados de taller) que se resisten a admitir la estandarización, a pesar de las ventajas indiscutibles que ofrece. Se dice, con frecuencia, que es mejor que el operario trabaje con su mano “más diestra” en las operaciones que requieren más precisión. He oído opiniones de todo tipo al respecto y sigo pensando que, en operaciones “normales”, prácticamente todas las que se dan en manufactura, unas pocas horas de práctica hacen que el hecho de ser zurdo o diestro sea completamente irrelevante para el resultado.

Hay, efectivamente, algunas operaciones, por ejemplo aquellas en las que hay que anotar algún registro, en que esto no es tan evidente: el tiempo necesario para “aprender” a escribir con la mano “no diestra” desaconsejaría este planteamiento. Aunque se sigue cumpliendo la premisa de que con la práctica se llegaría a conseguir el objetivo. ¿Acaso tocar el piano no es una operación precisa, minuciosa y difícil?…

A propósito ¿alguien sabe si existen pianos para zurdos?.