El reto de la automoción: sobrevivir a una pandemia apostando por nuevos modelos de negocio innovadores

Aprovechando estos días de confinamiento, quiero lanzar un mensaje de esperanza para los que trabajamos en Automoción: La automoción podrá remontar más rápidamente los estragos de la crisis económica del COVID-19 si centra sus esfuerzos en impulsar esos nuevos modelos de negocio que ampliarán su cuenta de resultados.

Durante la cuarentena, hemos visto las primeras estrategias que varias marcas han lanzado como respuesta al cierre obligado de los concesionarios, potenciando el canal de ventas online, la entrega de vehículos a domicilio contact-less y focalizando la innovación en la experiencia de compra.

Todas estas primeras estrategias son sin duda muy interesantes y sirven para amortiguar parte de la caída en las ventas. Sin embargo, por sí solas, no serán suficientes y si miramos al medio y largo plazo, nos daremos cuenta de que, desde hace varios años, como les ha ido ocurriendo a muchas otras, la industria en general necesita una revolución radical en sus modelos de negocio hacia la digitalización para mantener su sostenibilidad a largo plazo.

Esto es algo en lo que los constructores vienen trabajando en mayor o menor medida desde hace tiempo. De hecho, cuando he tenido la oportunidad de dar alguna charla, me gusta explicarlo.

Pero la emergencia de la crisis económica que tenemos ya a las puertas gracias al COVID-19, hace que tengamos que reaccionar más rápido y acelerar el despliegue.

Por alguna razón, cuando pienso en la situación actual que vivimos en la automoción, no dejo de pensar en que estoy viviendo un déjà vu respecto a lo que viví en el año 2004 cuando trabajaba en Vodafone en el lanzamiento de los primeros servicios de música para los primeros smartphones. Fue un momento en el que se rompió el techo de cristal de los antiguos modelos de negocio de los operadores de telefonía (solo se vendían tarifas para llamadas y sms) a lanzar todo un mundo de servicios y negocios multimedia de facturación millonaria para smartphones.

Lo mismo nos ocurre en automoción: Tenemos ante nosotros el apasionante reto de transformar los modelos de negocio de la industria alrededor del nuevo vehículo autónomo, eléctrico, conectado y compartido.

Del smartphone al smartcar

La transición de los teléfonos a los smartphones fue un fenómeno casi idéntico a lo que ahora será la transición de los vehículos al SMARTCAR

En ambos casos, smartphones y smartcars, son la plataforma sobre la que es posible desarrollar un amplísimo negocio de servicios en movilidad.

Los constructores de automoción se encuentran en una situación muy similar a la que los operadores de telefonía tuvieron que afrontar en su día: tienen ante sí la posibilidad de desarrollar este negocio, pero para lograrlo tienen que impulsar estrategias conjuntas en colaboración con otras industrias que hasta ahora le han sido totalmente ajenas a su negocio: Telecomunicaciones en el despliegue de redes 5G, Instituciones para el desarrollo de smartcities, Energéticas para desplegar las capacidades de red en la carga de vehículos eléctricos, industria del entretenimiento, mucha Tecnología, por supuesto ecosistemas de Start-ups afines …  y así, en un largo etcétera.

¿Cómo hemos llegado a este punto? ¿Qué ha ocurrido para que el ecosistema de trabajo sea completamente diferente a lo que conocíamos hasta ahora? Parémonos a pensar en cuáles son los elementos que han creado el bigbang que la automoción está viviendo actualmente:

  • Nuevas formas de movilidad y hábitos de consumo: Carsharing, obsesión por la sostenibilidad, economía circular, consumo colaborativo.
  • Nuevo entorno legislativo que penaliza cada vez más las emisiones y fomenta la movilidad limpia, alejada de los vehículos de combustibles fósiles.
  • Nuevo escenario de competidores tecnológicos: es muy revelador pensar que uno de los principales líderes del mercado en conducción autónoma no sea un fabricante de coches, si no Google.
  • Necesidad de generar una nueva red de partners (como hemos explicado antes) incluyendo a startups y players en un modelo de innovación abierta.

El nuevo paradigma de la automoción

nuevo paradigma automoción

Fuente: Elaboración propia – Renault-Nissan Consulting

En industrias con más de 100 años de antigüedad, adaptarse a la nueva realidad es todo un reto. Supone cambiar no solo el negocio, también las formas de trabajo y la mentalidad de todos los colaboradores de la compañía. Se trata de hacer que las empresas sean más porosas y de fomentar el intercambio con clientes, partners y startups en la generación de un beneficio común a todos ellos.

Pero de esto, ya hablaremos otro día. Es un tema con mucha tela que cortar…

Hace tiempo que los fabricantes trabajan en atender las nuevas demandas que los usuarios plantean en este nuevo escenario. Son demandas que vienen de lejos y son comunes a todas las industrias (no solo en automoción) y se resumirían en que, como usuarios…:

  • Estamos obsesionados por la sostenibilidad, por ello, se desarrollan los nuevos vehículos eléctricos e híbridos.
  • Hemos descubierto los beneficios del Consumo colaborativo, por eso casi todas las marcas han lanzado servicios de carsharing (como es el caso de Zity de Renault y Ferrovial).
  • Queremos tecnología e innovación en ciclos cortos de productos, sin renunciar a la seguridad, el confort y la confianza; especialmente importantes cuando viajamos en coche. El coche autónomo es la respuesta en esta demanda.
  • Queremos estar permanentemente conectados.

…. Y además queremos todo esto para ayer. Es decir, los consumidores somos exigentes e impacientes, queremos rapidez por parte de las marcas a la hora de atender nuestras demandas.

En el caso de estas dos últimas, parece que aún queda mucho para que el vehículo autónomo y conectado sea una realidad cotidiana. Pero ese futuro que parece tan lejano no está tan lejos.  De hecho, un ejemplo de que son ya una realidad es el siguiente video sobre dos pilotos que Renault llevó a cabo el otoño pasado, en noviembre de 2019, en París.

En ambos casos, se trata de pilotos de movilidad 100% autónoma, eléctrica conectada y bajo demanda:

  • Uno de ellos “MARCEL”: Permitió a unos 100 usuarios moverse libremente dentro del campus de Paris-Saclay.
  • El segundo es “i-CRISTAL”. Un servicio nocturno de movilidad autónoma que incluye un elemento adicional y es que está SECURIZADO.  Este piloto está ligado a la mejora de las infraestructuras de la ciudad: permite desplazarse de forma segura entre la estación de Massy y un determinado barrio en horarios nocturnos. Es muy importante ver su relación con el desarrollo de los centros de control de las smartcities.

Bueno… Impresionante, ¿no?

Y ahora tratemos de concretar un poco más en cómo podemos crear una propuesta de valor y generar negocio: Sin duda hay que centrarse el concepto de Mobility as a Service.

La automoción es una de las industrias con mayor nivel de competitividad y si, como se prevé, el volumen de demanda cambiará, los servicios en movilidad son sin duda una gran oportunidad para la supervivencia y crecimiento del sector.

La industria calcula que la facturación de los servicios del vehículo conectado podrá llegar a alcanzar los 500 billones de € en 2025 (mercado USA).

Esto significa el desarrollo de muchos posibles servicios.

Hasta hoy, las firmas de automoción ofrecemos servicios de postventa limitados y las más avanzadas han empezado a lanzar sus primeros servicios de conectividad (de momento de manera embrionaria de lo que vendrá en los próximos años). Dejemos volar la imaginación y pensemos cuanta oferta se podría generar en un smartcar:

  • Pagos desde el coche de autopistas y parkings
  • Creación de seguros más personalizados en modelos de “pay as you drive”
  • Publicidad geolocalizada y en general negocios relacionados con la monetización de los datos (también los biométricos)
  • Monetización de los datos generados por los sensores del vehículo en modelos B2B (por ejemplo, para el mantenimiento de autopistas, detectando puntos negros…)
  • Por supuesto entretenimiento: música, películas, videojuegos, e-commerce, actualidad…
  • Fidelización a los servicios posventa de la marca mediante mantenimientos predictivos y mejora de la experiencia en el taller de posventa

Se calcula que un vehículo autónomo y conectado, con un despliegue consistente de servicios en movilidad podría generar 5.000€ extras para la marca a lo largo de su vida útil.

Nuevos servicios conectados

nuevos servicios conectados

Fuente: Elaboración propia – Renault-Nissan Consulting

Como decía al inicio, los constructores que más pisen el acelerador en el despliegue de estos nuevos modelos de negocio serán los primeros en recuperarse del bache de la crisis financiera.