Si Taiichi Ohno levantara la cabeza…

Lean

A Taiichi Ohno se le considera el padre del Sistema de Producción Toyota, que es en lo que está inspirada toda la filosofía Lean Manufacturing. Basó su sistema de producción en 2 pilares: la eliminación sistemática del despilfarro y el respeto a las ideas de las personas.

Si Taiichi Ohno levantara la cabeza…

Taiichi Ohno murió en 1990, por lo que pudo comprobar en vida la repercusión que ya empezaba a tener entonces en la industria la filosofía que hoy conocemos como Lean Manufacturing. Pero está claro que si hoy levantara la cabeza vería como en estas dos últimas décadas la producción “lean” se ha extendido por toda la industria mundial como el referente de las empresas líderes en muchos sectores diferentes, no sólo el del automóvil.

Debido a su sencillez conceptual, las diferentes herramientas asociadas al Lean Manufacturing son explicadas y desplegadas en las empresas con relativa rapidez. El objetivo de todas ellas es tratar de eliminar las actividades que no añaden valor al producto que entregamos al cliente, es decir, eliminar el despilfarro. Ohno probablemente observaría con orgullo como ahora es frecuente en entornos industriales hablar de 5S, estandarización, kaizen, SMED…

Cuando observara las empresas que tienen sistemas de producción “lean” desplegados, sin embargo, en la mayoría de los casos descubriría una gran diferencia con respecto a lo que él desplegó. Y es que a pesar de que el “combate al despilfarro” se convierte en algo central en muchas de ellas, echaría en falta una forma de participación de las personas más activa, más enriquecedora para ellas y para la empresa.

Sin duda, el aspecto que más diferencia a una empresa que aplique “lean” en su globalidad de las demás es el hecho de contar verdaderamente con sus personas, las cuales aportan sus mejores ideas y habilidades dentro de un marco de mejora sin fin. En esto está la clave, para ser más competitivos… y para que las personas sientan que son importantes en el trabajo. Será por esto que se piensa que esta es la tarea todavía pendiente en muchas de las empresas autodenominadas “lean”.