Resistencia al cambio, ¿te atreves a soñar?

Resistencia al cambio, ¿te atreves a soñar?

Resistencia al cambioEn nuestro día a día impera la rutina. A diario nos despertamos a la misma hora, vamos al trabajo por el mismo camino, hacemos el mismo recorrido para regresar a casa, paseamos por los mismos lugares, compramos en los mismos sitios y hablamos con las mismas personas. Nuestra vida tiene un esquema básico sobre el que a veces, existen pequeños cambios.

Lo podemos hacer un montón de veces y no nos produce ninguna reacción emocional especial, nos encontramos dentro de nuestra denominada, zona de confort. Esta zona de comodidad permanente es un estado mental donde las cosas nos resultan conocidas y nuestras aspiraciones están cubiertas y sin presiones. Aunque se llame de confort, no significa que sea agradable, simplemente que nos sentimos cómodos en ella, porque es lo que conocemos y a lo que estamos acostumbrados.

En cambio, lo que está fuera de nuestra zona de confort y no es lo habitual, nos hace sentir incómodos, intranquilos, nos produce rechazo, ansiedad y nos desequilibra emocionalmente. La desventaja es que si permanecemos dentro de esta zona demasiado tiempo nos detenemos y no progresamos. Viviremos cómodos y seguros pero también aburridos.

Para alcanzar nuestro objetivo y salir fuera de esta zona, es necesario entrar en la zona de aprendizaje, es decir, en el lugar en el que hacemos las cosas de forma diferente y en el que podríamos vivir nuevas experiencias, conocimientos y adquirir nuevos comportamientos, que con el paso del tiempo se irán incorporando al ámbito de lo conocido y por lo tanto, a lo que nos hace sentir cómodos, ampliando cada vez más nuestra zona de confort.

En el mundo empresarial pasa lo mismo, nos resistimos a salir de la zona cómoda, por qué no sabemos que es lo que hay fuera de ella, ir a contracorriente nos produce inseguridad, el ser humano posee un temor generalizado a ser diferente y a innovar nos asusta perder de vista nuestra zona de seguridad y no poder volver a ella, por tanto nos resistimos a que se produzca el cambio.

Creemos que si salimos de esta zona de comodidad permanente perderemos todo lo que tenemos y lo que somos. Pero estamos equivocados, realmente lo que sucederá es que añadiremos desarrollo, nuevas vivencias y aumentaremos nuestra zona de control y estaremos aprendiendo y avanzando en la consecución de nuestros objetivos y metas. Para ello debemos aceptar desafíos, retos y vencer nuestros miedos y no quedarnos cómodamente sentados esperando a que las cosas sucedan de manera aleatoria.

Las principales armas para combatir la resistencia al cambio en las organizaciones son la comunicación y la integración de todos los colaboradores implicados. Es imprescindible que todas las personas se sientan necesarias y que conciban su trabajo como un eslabón vital en la consecución del objetivo de la empresa, solo de esta manera aceptaran la nueva forma de trabajar y de concebir el negocio y la interiorizarán, integrándola dentro de su zona de confort y eliminando su resistencia al cambio.

A continuación os dejo una joya de esas que de vez en cuando encuentras en la red, disfrutadlo

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