Lean thinking: 3 claves para aplicar la simplicidad en nuestra vida digital

Lean thinking: 3 claves para aplicar la simplicidad en nuestra vida digital

Por | 2018-07-02T11:05:12+00:00 25 octubre , 2012|Lean, Management y Liderazgo|4 Comments

Por naturaleza, tendemos a complicarnos la vida a casi todos los niveles y si hablamos de hábitos digitales aún más. Estamos rodeados de fantásticas tecnologías e ingentes cantidades de información que no sabemos muy bien como gestionar, ¿cómo eliminar el despilfarro?

A lo largo del día tenemos tanta información que procesar, herramientas nuevas que instalar y vídeos que visualizar, que el camino existente entre lo simple y lo eficaz se llena de obstáculos. Nos sentimos poco ágiles y reducir esa grasa digital redundará en nuestra salud productiva.

[quote]Obtener información de internet es como intentar beber agua de una boca de incendios” (Mitchell Kapor) [/quote]

John Madea, autor de “Las leyes de la simplicidad“, propone en su libro tres claves para alcanzar la simplicidad en el mundo de las tecnologías:

1. LEJOS
Más aparenta ser menos simplemente alejándose, alejándose mucho.

Aunque Maeda orienta esta primera clave hacia la descentralización de los servicios informáticos (cloud computing, SaaS,…) su lectura me hizo pensar que alejarnos de un hecho complejo permite tomar perspectiva e identificar lo realmente importante, esto es, su Enfoque.

Para identificarlo y no perderlo de vista, hazte estas tres preguntas cuando estés frente al ordenador:

  • ¿Utilizo esta aplicación o sitio web de forma automática y sin pensarlo? (sé consciente)
  • Este recurso que estoy utilizando, ¿realmente me sirve para algo? (reconoce el valor)
  • ¿Qué cosas (herramientas, blogs, redes sociales…) puedo eliminar o reducir para hacer mi vida digital más simple? (elimina el despilfarro)

2. ABRIR
La apertura simplifica la complejidad 

En un sistema abierto, la energía de muchos puede contrarrestar la dificultad de lo complejo. Maeda sostiene que el grupo es más importante que el individuo y lo compara con el mundo del software libre y su comunidad de desarrolladores, que consiguen resolver problemas muy complejos con acciones simples.

Trasladándolo a nuestra rutina digital diaria, no podremos querer estar a la última y engullir toda la información que llegue a nuestras manos; menos aún almacenarla en nuestros ordenadores sin apenas ser asimilada. Necesitaremos abrir nuestros sistemas y soltar lastre, o empezaremos a sufrir lo que ya se está llamando el “síndrome de Diógenes digital”.

[quote]Conocimiento no es tener información; es saber interpretarla”[/quote]

En su lugar, deja que sea internet el que lo soporte todo y delega en Google o tu buscador favorito, la tarea de encontrar lo que buscas. No te compliques.

3. ENERGÍA 
Utiliza menos, gana más 

¿Cuantos de nosotros hemos instalado la última versión de una aplicación sin haber sacado partido al 10% de la actual?

En lugar de eliminar funciones no necesarias que sobrecargan nuestros procesadores, instalamos la nueva versión con 100 nuevas funcionalidades que quizás nunca utilicemos. El resultado será un ordenador no tan reactivo como cuando fue comprado y que parecerá obsoleto.

Lo mismo les ocurre a nuestro rendimiento y atención; se malgastan en tareas poco productivas y su efectividad disminuye para cuando queremos empezar una tarea clave. Utiliza tu energía disponible de forma responsable para obtener más con menos (less is more).

[quote]Todo lo que no suma, resta” (Berto Pena)[/quote]

En otro artículo analizaremos algunas de las leyes que Maeda explica en su libro. Para los que no le conozcáis, os dejo la charla sobre simplicidad que hizo en uno de los eventos TED.

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Sobre el autor:

4 Comentarios

  1. Dani Sanz 29/10/2012 at 12:02 - Reply

    Una reflexión muy interesante. Sobre todo la cultura del más por menos en lugar del “menos es más”. Pero la verdad, no me quiero poner en la piel del comercial que tiene que vender un producto con menos cosas que el anterior. Dani.

    • Ruben Munoz 29/10/2012 at 14:32 - Reply

      Hola Daniel. Es cierto que sería complicado vender un producto con menos funciones en sentido literal. Entiendo que además de quitar, debemos optimizar lo ya existente para obtener un producto más eficiente y de mejor calidad.

      Quizás en lugar de preguntarnos, ¿por qué no tener menos funciones? debería reformular la pregunta de este modo: ¿por qué no tener las cosas que realmente utilizo y necesito “optimizadas”? (porque muchas veces la optimización es reducir lo complejo a algo más simple).

      Un saludo. Rubén.

  2. E. Viloria 29/10/2012 at 17:50 - Reply

    Estoy de acuerdo contigo y partiendo de la base que los ordenadores y yo no nos llevamos demasiado bien (se podría decir que soy una minimalista digital porque busco usarlos lo menos posible) en mi día a día me ayuda lo siguiente: antes de comprar algo nuevo o leer por internet me hago dos preguntas: ¿por qué? y ¿para qué?. De este modo intento dar un valor real a cada cosa que hago. Esto no quita que de vez en cuando haga alguna compra o lectura compulsiva (somos humanos).

    • Ruben Munoz 08/11/2012 at 10:19 - Reply

      Gracias por tu comentario porque “simplificas” con dos preguntas la idea de ENFOQUE que me sugirió la primera clave (LEJOS):

      – Ser consciente (tu ¿por qué?) y,
      – reconocer el valor (el ¿para qué?)

      Saludos.

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