El poder de las emociones

Management y Liderazgo

¿Quién no ha pronunciado alguna vez frases como: déjame que lo consulte con la almohada…, …no me da buena espina…, … mi sexto sentido me dice…, o …ese asunto me huele fatal…?

El poder de las emociones

A lo largo de la historia hemos podido comprobar cómo se ha sobrevalorado el pensamiento racional y el cognitivo, dejando de lado otros que hoy en día vemos claramente ligados con la inteligencia más racional como son las emociones, la intuición y las sensaciones.

"No caigamos en la trampa de pensar que la ciencia solo se basa en análisis y lógica, la intuición es responsable de su avance" – Peter Bowler

El mismo Descartes decía que para llegar a la verdad sólo hay dos formas: la intuición, y la razón. Y aquí es donde quería detenerme, a menudo definimos a alguien que es inteligente como una persona lista o al revés, términos, que si bien son complementarios, se refieren a conceptos bien diferenciados.

Desde el punto de vista más científico, se maneja el término inteligencia, como la alta capacidad mental de un sujeto, también conocido como CI o IQ,  y siendo la resultante de la realización de unas pruebas específicas denominadas test.

El listo sin embargo, es aquel que utiliza al máximo su capacidad intelectual sea alta o dentro de la normalidad, pero sabe desarrollarla y aprovecharla.

¿A cuántos de nosotros nos ha sorprendido comprobar el día que por casualidad nos encontramos en la calle con aquel compañero de colegio o universidad que era el más inteligente, (el empollón de clase, vamos…!) y comprobamos que ni ocupan el puesto que esperábamos, ni han triunfado en la vida de aquella manera que nuestra mente vaticinaba?.

[quote]“Las emociones son inteligentes y vitales para tomar buenas decisiones” – David Caruso, psicólogo y profesor de la Universidad de Yale[/quote]

Sin dejar de reconocer la importancia que tiene el cociente intelectual para llegar a alcanzar nuestras propias metas, está claro que solo no basta. Aquellos empollones de los que os hablaba, se preocuparon más de ser inteligentes que de ser listos, es obvio que lo dejaron de lado, sin apenas darse cuenta de que el nivel de inteligencia no garantiza una adecuada carrera académica ni profesional y mucho menos una vida personal plena.

Según un estudio realizado a nivel mundial por el prestigioso The Consortium for Research on Emotional Intelligence in Organizations, el 77% del cociente de éxito era debido a nuestras aptitudes emocionales, frente solo a un 23% debido a nuestras capacidades intelectuales.

Por tanto debemos ser inteligentes y desbordar talento, debemos tener la formación y el conocimiento, y a la vez preocuparnos de adquirir las herramientas que nos ayuden a gestionar nuestras emociones y las de las personas que nos rodean. Debemos ser capaces de afrontar y emprender proyectos sin que el miedo nos paralice y desarrollar la flexibilidad de adaptarnos fácilmente a situaciones nuevas, acomodándonos a ambientes y situaciones muy diversas y continuamente cambiantes, sabiendo obtener de lo que nos rodea aquello que queremos en el menor tiempo posible.

Os dejo disfrutar de un fragmento de la película, En busca de la felicidad, de Will Smith, en la que veréis claramente estos aspectos.

*Foto karamelwish